"Recíbeme, Señor, según tu palabra, y viviré; y no me confundas en mi esperanza" (SAL 118,116; RB 58,21): nosotros, monjes y monjas benedictinos, dirigimos esta invocación al Señor en el momento en que nuestra vida está consagrada por Dios a Su servicio. La comunidad de S. Girólamo te ofrece hospitalidad en estas paginas, para que tú pueda conocer una "habitación fundada en la roca" y te invita, como hizo Jesús con sus primeros discípulos, a "venir a ver".